Desde Gasteiz, un paseo a la naturaleza hasta la colada de peña Betoño

Esta ruta fue testigo del paso de ganado de unos pastos a otros, así como del trasiego de mercancías –como la piedra que se llevaba desde las canteras de Ajarte hasta la Catedral de Santa María– entre Gasteiz y la Rioja Alavesa.

Partiremos desde el centro de la capital alavesa hacia el sur, hasta la calle Comandante Izarduy, y giraremos a la izquierda al llegar a la calle Iturritxu. Allí enlazaremos con el Anillo Verde, que nos acerca hasta la Casa de la Dehesa de Olarizu y su Jardín Botánico.

Allí hay aparcamientos disponibles, por lo que si nos queremos ahorrar esos 3 kilómetros es posible llegar hasta allí en coche. Desde Olarizu, el sendero se desvía a la derecha, junto a la Casa de la Dehesa, y continúa por una de las antiguas vías comerciales que conectaban Gasteiz con La Rioja Alavesa.

Después, seguiremos las balizas con marcas amarillas y blancas de la PR A 20, que al principio va por la carretera para ser luego una pista asfaltada. En su inicio, en Mendiola, comparte trazado con el GR 25 que da la vuelta a la Llanada Alavesa, atravesando los campos de labor.

Cuando el sendero comienza a ascender, la pista se convierte en una senda arbolada, con avellanos, espinos y robles, ofreciendo sombra en verano y un paisaje casi mágico en otoño. Más adelante, nos acompañarán primero pinos y hayas después, pudiendo vislumbrar de vez en cuando los restos de la calzada medieval que aún se conservan.

La pendiente se hace más acusada al finalizar la calzada, y la senda realiza varios zigzags, pero luego vuelve a suavizarse al final, al llegar a la Colada de Peña Betoño, en el límite con Trebiñu. Después de un merecido descanso en ese paraje, solo quedará volver a tomar el camino ya conocido para regresar a Gasteiz, tras un paseo sencillo pero que requiere un poco de esfuerzo al sumar, finalmente, algunas horas de caminata.

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